Quien todavía no haya caído rendido ante los movimientos de los chicos de fama¡a bailar!que tire la primera piedra…

Nunca antes el zapping y la tradicional siesta española habían tenido tan duro competidor ¿alguien discute que los realitis son un formato en peligro de extinción ?si así fuese no apuraríamos el postre y la sobremesa para sentarnos frente al televisor para no perder detalle del espacio más famoso, valga la rebundancia, de cuatro.

Quizá el éxito del programa radique en la capacidad de sintetizar temas bajo la batuta de la verdadera protagonista, la danza. Y es que nadie duda de la capacidad de expresión de ideas que tiene una coreografía

Precisamente una característica inherente al baile es su vestuario. Cada semana los concursantes elijen con total libertad la indumentaria que van a utilizar según el estilo que esa semana les toque de los tres que se imparten en la escuela: lirico funky y street dance. Muchos de ellos incluso se atreven a innovar diseñando prendas con las que pretenden expresar rasgos de su personalidad o lograr un paralelismo con la historia bailada que representan.

La verdad es que el estilo fama no pasa desapercibido y está pegando fuerte en la calle. Por absurdo que parezca, llevar medias o zapatos des conjuntados o simplemente no llevarlos parece ser algo cool.

Los que más se atreven son los jóvenes, quienes más suelen imitar a sus ídolos.

· Lírico: vestidos de licra y con vuelo para a portar sensualidad y mallas en tonos blanco y negro para ellos que denotan elegancia y libertad de movimientos.

· Funky: aquí todo vale siempre y cuando cumplas los principios básicos del peculiar a la vez que genial profesor Rafa Méndez conocido por frases como: “no quiero cagadas quiero veros con energía, amazing, hot y muy muy caliente caliente eo caliente caliente oa”

· Street dance: prendas amplias

Muchos ven en este punto, una forma de llamar la atención, pura estrategia de captación de audiencia pero, ¿no será que fama crea moda?